jueves, 23 de enero de 2025

Drama en la Iglesia


Juan Harris
Óleo sobre tela, 1892.

Esta obra está dentro del Centro de Extensión de la Universidad Católica (metro Católica), en una exposición sobre artistas chilenos que lleva ya un par de meses en exposición. Juan Harris nació en Copiapó en 1867 y murió en Paris en 1949. "Aunque trabajó retrato y pintura histórica, su obra se orientó fundamentalmente a la representación de escenas de costumbre y temas de la vida cotidiana, entre los que cuentan juegos infantiles, animadas vistas de teatro (como Matinée en un café concierto en París, 1897) y escenas de interiores (entre ellas, su premiada Se acabó el hogar, 1895)". La pintura en cuestión mide aproximadamente 1.80 cm de largo por tal vez unos 80 de ancho. Muestra a una mujer vestida de negro llorando a un costado de la iglesia mientras sostiene a un recién nacido en brazos. En el altar de la iglesia se ve la ceremonia de matrimonio entre un joven y una dulce mujer, totalmente ajenos al llanto desconsolado de la joven de negro. Una anciana ha dejado de orar y poner atención al cura para girarse a verla llorar. Su mirada no es peyorativa, sino más bien curiosa y compasiva. Es evidente que el bebé es hijo del novio, que ahora queda para siempre comprometido a otra mujer. Y ella, de negro, llora por su vida perdida, ella viste su propio luto. En esa época, los hijos "naturales" no tenían derechos, y una madre que no estaba casada estaba condenada al desprecio social. 

Esta pintura representa el drama de tantas mujeres y de tantos niños en Chile desde hace siglos. Antes, era la perdición de la mujer, su reputación quedaba para siempre mancillada. Incluso en los años 80, que una mujer tuviera hijos sin estar casada era mal visto (pienso en Tootsie y el horror del protagonista al descubrir que su enamorada tiene una bebita de 2 años). En los 2000 se popularizó el término "mamá luchona" para referirse burlescamente de la madre soltera que se hacía cargo de sus hijos trabajando en todo lo que pudiera. Estos niños abandonados incluso tienen nombre en Chile, son los llamados niños "huachos", los niños abandonados por el padre que parte en busca de mejor suerte y deja el peso de la vida y de la crianza en los débiles brazos de la madre. 

En Chile, cada año nacen menos niños, estamos dentro de los países con menor tasa de natalidad por mujer y yo me alegro. Menos gente para los mismos recursos es algo que aterra sólo a aquellos que nos necesitan peleando por las migajas. En Chile las mujeres, al fin, están dejando de romantizar la maternidad y el espantoso "yo me la puedo sola." Ya no visten de negro al costado de la iglesia a llorar su suerte. Las mujeres de a poco están escogiendo mejor a qué hombre reproducir y muchos se están quedando en el camino. También lo encuentro bueno. No todos los hombres merecen ser padres. 


lunes, 27 de noviembre de 2023

Y conste que no estoy aquí cumpliendo las instrucciones de nadie.

 


Esta obra se encuentra en la Galería de Arte Gabriela Mistral, muy cerca del metro Moneda. Exposición de Enrique Lihn, del 31 de agosto al 15 de diciembre del 2023. El dibujo en blanco y negro, de unos 30 x 40 cm., muestra a un hombre encerrado en una suerte de pasillo estrecho, siendo vigilado por ambos lados de las paredes por rostros que surgen desde la oscuridad y se tratan de ocultar con una cortina/pared. El hombre se ve enfermo y delgado en extremo, y expresa las palabras "Y conste que no estoy aquí cumpliendo las instrucciones de nadie". Abajo, su sombra proyecta palabras, pero son difíciles de leer, creo que dicen "no estoy conforme". Este dibujo  está incluido en "Chistes para despistar a la policía/poesía, objeto producido por Nicanor Parra y Galería Época en 1983.

En plena dictadura cívico-militar en Chile, Enrique Lihn presenta una obra de protesta desde Chile, es decir, no desde el exilio ni la seguridad de otro país, sino desde la represión misma, de una forma brillante, pues muchos otros artistas murieron o desaparecieron por mostrar ideas similares de resistencia. El dibujo presentado representa al artista en tiempos de violencia, tratando de subsistir a las miradas opresivas, pero también curiosa de su persona. El artista vuelto una comedia, un cómico que cuenta las verdades desde la risa y la tontera, como un bufón en la corte medieval, el único en todo el reino que puede decirles sus verdades al rey y vivir para contarlo.

Creo que la obra de Lihn simboliza al artista que reclama contra la crueldad, el cinismo y la estupidez del chileno de la dictadura, que vive su vida sin ver o bien, sin querer ver, lo que pasa a su alrededor. Que prefiere la quietud tranquila y silenciosa a su alrededor, aunque eso implique estar dentro de un cementerio. Por supuesto, este artista reclama contra el dictador y sus secuaces, pero también contra el ciudadano que intenta mantener una idea de paz y de orden, negándose a ver lo que pasa a su alrededor. Lo hace desde la sutileza y la burla, manteniéndose al borde de la sociedad, como una mosca molesta que nos obliga a ver al cadáver exquisito dentro de la habitación.

lunes, 8 de febrero de 2021

Colonizadores ricos, migrantes pobres.

 


Este graffiti de Banksy se encontraba hasta finales del 2014 en la ciudad de Clacton-On-Sea, Essex, al sur de Inglaterra. Muestra a un grupo de palomas con carteles anti-inmigración ("los inmigrantes no son bienvenidos", "vuelve a África", "aléjate de nuestros gusanos") y a una hermosa ave exótica mirándolos a prudente distancia. Era una sátira, por supuesto. Una manera de criticar a los que se creen superiores a otros sólo por donde nacieron a pesar de ser feos y comunes (como las palomas), mientras desprecian lo diferente, a pesar de su belleza y de la riqueza en diversidad que dan a un lugar.  Resulta que una obra de Banksy puede valer miles y hasta millones de libras y donde quiera que aparece una de estas intervenciones urbanas, esa zona gana en riqueza artística y turística. Lamentablemente, la autoridad de Clacton-On-Sea, sin ningún criterio más allá de la urgencia en tener paredes blancas, lo borró por considerarlo ofensivo sin siquiera detenerse a analizar la obra. 

Todo lo relacionado a este graffiti tiene lecturas interesantes: la autoridad borrando obras de arte sin saber siquiera lo que está haciendo, la crítica a los anti-migrantes hecha con tanto humor, y la gente que quiere sus paredes blancas antes de llenarlas de vida. 

Personalmente, me encantaría tener una obra de Banksy en la Plaza Dignidad, ojalá en el caballo mismo, pero después pienso en lo mucho que sufriría verlo ser borrado por nuestras autoridades de paredes lisas y mentes en blanco. 


viernes, 29 de enero de 2021

Recado de nacimiento para Chile

"Le pusieron mi nombre
para que coma salvajemente fruta,
quiebre las yerbas donde repose
y mire el mundo tan familiarmente
como si ella lo hubiese creado,
y por gracia..."

Gabriela Mistral
Recado de nacimiento para Chile



Este trabajo es del artista chileno Fabian Ciraolo (@fabciraolo) conocido por su rescate de figuras icónicas, y su inserción en el mundo actual, del ciudadano común. Usa la técnica del paste up, también conocido como Street poster art y su obra se podía ver en los alrededores de la plaza de la Dignidad durante la revuelta social del 2019 y 2020 (La municipalidad borró una y otra vez la manifestación artística durante las protestas).

Esta obra en particular se encontraba en una de las paredes del GAM (Centro Cultural Gabriela Mistral), pero fue borrado por una capa de pintura blanca. El "lienzo" que enmarca la obra debió medir unos 300x200 cm y muestra a Gabriela Mistral de pie, sosteniendo una bandera chilena de luto en su mano izquierda y un libro boca abajo en la derecha. Lleva puesta una polera blanca con la leyenda "Nous sommes rockers sudamericans" (de la canción de Los Prisioneros "We are Sudamerican Rockers"), un pañuelo verde al cuello, jeans y bototos negros. Su postura es altiva, segura y serena, mirando fijo al "mundo tan familiarmente como si ella lo hubiese creado". 

Ahead by a century
La importancia de esta obra radica en que condensa en una sola figura femenina a todas las mujeres de la revuelta, a todas las mujeres de una nación que luchan por los cambios sociales exigidos durante el despertar social en octubre del 2018. Como muchas mujeres chilenas, Gabriela Mistral es morena, pobre, sin grandes apellidos, brillante y noble. No pudo estudiar para docente por lo caro que salía, pero logró convalidar sus conocimientos para obtener su título, estaba a favor de la educación de la mujer en una época donde educar a una mujer se consideraba una pérdida de plata. Ganó el Premio Nobel de literatura antes que el nacional de Literatura (y antes que cualquier otra persona en Chile). Tuvo un hijo fuera del matrimonio a quien debió criar como sobrino, y compartió su vida con otra mujer, Doris Dana, en una época en donde el lesbianismo no era ni concepto, denunció la pobreza a la que estaban expuestos cientos de niños. Finalmente, todo el dinero de su obra se usó en favor de los niños de Montegrande, el pueblo donde se crió. 

Ciraolo rescató a una mujer que había nacido demasiado adelantada para su tiempo y la puso en las marchas del 2019 y con eso, la despertó. Todos en Chile conocemos el nombre "Gabriela Mistral" pero pocos conocíamos su lado inconformista, la Gabriela que se rebelaba frente a la injusticia y la miseria, la Gabriela que quería cambios sociales, mejoras para la educación de los niños y las mujeres, que sufría al ver a niños empobrecidos y abandonados. La obra de Ciraolo nos trajo de vuelta a Mistral en toda su fuerza. Gracias a este trabajo, es fácil imaginarla en las marchas 2019 y 2020, con esa misma bandera, ese mismo pañuelo (a favor del aborto que busca infancias felices y maternidades deseadas) y a favor de las mismas demandas sociales del 80% de la población. 



miércoles, 23 de diciembre de 2020

Obreros de fábrica yendo a trabajar a Mather&Platt, Manchester, en la nieve

Este trabajo de L.S. Lowry titulado: "Obreros de fábrica yendo a trabajar a Mather&Platt, Manchester, en la nieve" es un óleo sobre tela de 457x609mm pintado en 1943. Muestra a una enorme cantidad de personas yendo a trabajar desde todos los puntos de la ciudad a una fábrica durante un día de invierno, destacando los colores cálidos como el naranja y el rojo por sobre los grises y negros. Los obreros están pintados en perspectiva, con mucho dinamismo, y si miras el Zeppelin que está justo arriba de la fábrica, tratando al mismo tiempo de ver cómo se relaciona con el resto de los elementos en la pintura, provoca una incómoda ilusión de movimiento que obliga volver la vista a los trabajadores que caminan en el piso, todos ellos con detalles individuales como sombreros, carteras, y otros accesorios. 

Al lado de la fábrica hay otro edificio de igual color y similar tamaño, pero con una torre de vigilancia que no tiene la fábrica. Pensé que sería una iglesia y que podríamos interpretar esta pintura como el flujo de la gente a lugares a los que debe ir (sobre todo en 1943). Pero no hay ninguna cruz en la parte más alta de la torre, sino más bien, una antena. ¿Es acaso una cárcel? De ser así, es interesante la relación que aparece entre un edificio al que todos deben entrar vs el edificio del que nadie debe salir ya que, a partir de cierta hora del día toda esa gente estará inevitablemente dentro de uno de los 2 edificios, sintiendo, tanto en la cárcel como en la fábrica, una pérdida de libertad y un encierro obligatorio.  Es una pintura de 1943. Casi 80 años después, ¿Cuántos de nosotros no nos hemos sentido alguna vez prisioneros antes que trabajadores? presos de malos empleos, en donde más que trabajar para vivir, parecíamos estar pagando rescate o sobornando a un carcelero tácito para no ejecutarnos de mes a mes? La escenografía cambió, pero la escena es la misma. Por eso esta pintura resulta tan tremenda, porque para muchos será fácil reconocerse en los trabajadores.

Por otro lado, cuando vi esta pintura asocié esa enorme cantidad de gente caminando a la fábrica con toda la gente agolpándose a la salida de los malls, repletando ferias navideñas para poder comprar un respiro (representado en un objeto) de este 2020 que no se acaba. En otros países las calles están vacías, todos preocupados por la segunda ola y la nueva cepa del coronavirus, pero acá, la calle es un hervidero humano que se mueve en bloque de un lado a otro. Pensé al principio que no hemos aprendido nada desde el estallido, pero luego, Paulina me hizo ver que para mucha gente, comprar, aunque sea algo innecesario (o precisamente por eso) da una satisfacción inmediata que compensa los meses y meses de encierro, de miedo, de incertidumbre y de sentirse abandonados. Me explicó también que ir al psicólogo es mucho más caro que comprar algo que uno quiera tener, aunque no lo necesite, sólo para des-enloquecerse y, lamentablemente, a crédito es la única manera en la que compra más del 70% de la población en Chile, así que eso de "cómprale a tu amigo emprendedor" es bueno, pero poco factible para mucha gente.  

"God bless us every one".







lunes, 30 de noviembre de 2020

La Dignidad guiando al pueblo

 


Este óleo sobre tela de 100x80 cm está basado en una foto de Susana Hidalgo sacada el 25 de octubre del 2019, durante la marcha más grande de Chile, que convocó a más de 2 millones de personas, sólo en Santiago (todas las regiones hicieron lo suyo, recuerdo especialmente la plaza de Chillán y Puerto Montt). Esta manifestación fue el momento cúlmine del movimiento social por el que atraviesa Chile, y que comenzó el 18 de octubre del 2019, después de días de desobediencia civil frente al alza del valor del pasaje de metro en 30 pesos. La persona enarbolando la wenüfoye (bandera del pueblo Mapuche) sobre el caballo del general Baquedano es Mauricio Lepin, no cualquier ciudadano, sino un orgulloso ciudadano Mapuche, quien había recibido 8 perdigones por parte de carabineros esa misma semana, durante la dura represión del Estado hacia los manifestantes. Es curioso entonces, que a casi 200 años de la masacre de Baquedano contra el pueblo Mapuche en la mal llamada "pacificación de la Araucanía", sea un Mapuche quien, por sobre el genocida, enarbola la bandera más representativa de las marchas. 

la imagen, pintada a comienzos de noviembre del 2019, muestra a un pueblo en forma piramidal hacia la estatua ubicada al centro del punto neurálgico de encuentro en Santiago de Chile, mientras el cielo se tiñe de humo y fuego en medio de un atardecer imponente. Es una pintura hecha a la rápida, con trazos violentos y cortos, que muestran la pasión del artista y su desesperación frente al completo desinterés de la autoridad por oír las demandas sociales (al punto que el mismo presidente pensó que era una marcha en su favor). 

Durante años, la idea del ciudadano fue reemplazada en Chile poco a poco por la idea de individuo, separado de su nación, de su entorno y alejado cada vez más de su cultura. Por cultura se entiende la forma en que un país concibe al mundo, lo que considera injusto/justo, lo que encuentra bello/feo, etc. En otras palabras, su idea de pueblo, de nación (no de país). No se trata de cuántos libros ha leído, sino de cuáles encuentra fundamental para entender la nación en la que vive. Esta pintura nos muestra que, a pesar del esfuerzo de la dictadura para eliminar el concepto de ciudadano, el pueblo de Chile aún recuerda quién es, qué espera del futuro, y lo más importante: que está unido como nación. Después de casi 50 años de abrumador sopor, el pueblo de Chile, por fin, despertó. 

viernes, 2 de diciembre de 2016

Estudio de Inocencio X de Francis Bacon, 1953

¿Qué pasa por la mente de un artista cuando estudia una y otra vez la pintura de un papa del siglo XVII que estuvo influenciado por una codiciosa cuñada y abandonado por ella a su muerte? La pintura de Velazquez de 1650 muestra un anciano Inocencio X, de mirada fría y labios apretados, como juzgando y despreciando al espectador desde una superioridad moral, social y racial de la que se sabe dueño. La forma en que ese papa mira al público es inquietante, pero entendible para la época.

La obra de Bacon, por el contrario, es inquietante no sólo por la interpretación de dicho papa, sino por todos los significados que pueden dársele. En este nuevo estudio del papa Inocencio X de 1953, que está en el Des Moines Art Center en Iowa, EEUU y que es un óleo sobre tela de aproximadamente 152x190 cm. se muestra la escalofriante imagen de un papa anciano, desfigurado por un grito agónico y por una serie de trazos verticales que caen sobre él como electrocutándolo. Sus manos se aferran a su sillón papal que le aprisiona las piernas con trazos amarillos y negros, similares al andador macabro de un bebé que le impide levantarse o moverse. El blanco y amarillo (colores papales) destacan en esta obra, pero parecieran maniatar al anciano que grita desde su sillón.

Pienso que esta obra se levanta como un estandarte para todos los que observan a las religiones y a sus líderes desde afuera y desconfían de ellos. La imagen de este papa podría representar la forma en que los líderes religiosos (y muchos de sus seguidores) son percibidos por los no-religiosos: criaturas espeluznantes, que nos gritan agónicos su forma de concebir el mundo, conscientes de su propia sujeción, pero aterrorizando a todos por la ferocidad de su poder. Por otro lado, podría representar también la cara oculta de la autoridad en general, pero sobre todo la autoridad de la Iglesia, como por ejemplo: la pedofilia sistemáticamente escondida y aceptada por los altos rangos de dicha institución (ver "Spotlight"). Posiblemente signifique muchas otras cosas más, pero para mí, esta pintura representa la carcajada diabólica y adolorida de un ser consciente de su propio poder y maldad, gozoso de mantener la apariencia de santidad a la que el resto cree que aspira.